martes, 2 de febrero de 2010

Luis y yo

Cuando era muy pequeño, mucho antes de las novias, pero cuando ya existían las mujeres de una forma encantadora y misteriosa, recuerdo que tenía un amigo con el que en los recreos que nos apartábamos al sol para hablar. Siempre hablábamos de las chicas de clase, y de ese futuro próximo, pero aún tan lejano como para hablar sin un verdadero conocimiento. Los dos estábamos de acuerdo en que estar con una mujer muy cerca tenía que ser muy especial. Y pensábamos que cuando fueramos mayores, aquello, nos daría vergüenza insinuarlo a nuestras mujeres. No podíamos ni imaginar lo cerca que llegan a estar dos personas.

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