jueves, 4 de marzo de 2010

Sangre

Tengo un recuerdo muy intenso y que se alarga en el tiempo. Cuando corriendo por casa tropecé y después unos metros terminé estrellándome contra una maceta al final del pasillo. El labio comezó a sangrarme, me lo había reventado. Corrimos a urgencias y recuerdo llorar mientras me lo cosían. Pero sobre todo recuerdo el sabor dulce y nuevo de la sangre.

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