sábado, 10 de abril de 2010

6:00 a. m.

Despierto. Enciendo la luz y cojo un cigarillo. Lo enciendo. Un dulcer picor en la punta de la lengua. Fuera los pájaros de finos párpados comienzan a cantar. ¿Quién dice que los árboles no hablan? Cojo el libro de la mesa y lo abro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario