jueves, 29 de julio de 2010

Recreos

Supongo que es cosa de niños; jugábamos con el portero tan adelantado que nos deteneníamos junto a la línea de gol y nos agachábamos y metíamos el balón con la cabeza.

martes, 27 de julio de 2010

Ida y vuelta

Bajé a Valencia en el autobús de las seis y media, me daba tiempo de comprar rápido unos libros y volver a subir en el mismo.
En la ida entablé conversación con un hombre con un estuche de violín.
-¿Por qué Sherlock Holmes tocaba mal el violín? -le pregunté.
-¿Tocaba mal? -me miró-. No lo sabía.
Me pareció enternder que no le importaría que continuasemos hablando.
-Sí, Watson siempre se quejaba de que era insufrible.
El hombre rió.
-Quizá porque dedicaba mucho tiempo a los crímenes, y no tenía tiempo para ensayar. Pero por su mente deductiva tendría que haber sido buen músico.
El hombre era rumano, pero hablaba muy bien el español; lo que me confirmó lo mucho que tienen nuestras lenguas en común. Yo me interesé porque un violinista recorriera España, y a él le se le iluminó el rostro cuando me retaló lo feliz que se sentía cuando la gente lo rodea.
-¿Qué es lo que les tocas? -le pregunté-. Porque tú sabes cuando se trata de algo de magia y otras sólo de una melodía bonita.

Nos depedimos en Nuevo Centro y me moví rápido hacia la Pirámide. No me permití un cigarrillo en el camino. Sabía que tendría que agotar mi tiempo en que el dependiente encontrara los libros que buscaba y en El Corte Ingles no suelen saber dónde se ecuentra algo fuera de las novedades. Al final me tuve que ir con sólo un libro porque el autobús estaba a punto de pasar.

En la parada había un grupo de señoras mayores que estaban un poco apartadas, bajo la sombra. Entre ellas, un hombre con gorra y mochila, e incoscientemente pensé que iban juntos y llegaban de un viaje. El hombre estaba muy borracho, iba mal afeitado, tenía los labios hundidos y pequeños y feos tatuajes en los brazos y piernas, trataba de encenderse un cigarrillo pero el viento le apagaba el mechero. Le pidió ayuda a una de las mujeres y una rubia y de piel lechosa, como son algunas valencianas, le arrancó el cigarro de la boca con un gesto duro y feo y lo lanzó al suelo. Las mujeres estaban escandalizadas, el hombre apenas se tenía en pie, y se preguntaban cómo iba a llegar a casa, porque dudaban que viviera en Lliria, como les había dicho.
-¿Por qué no miran su carnet, y así saben dónde vive? -les dije.
La mujer rubia me dijo que ella no era nadie para pedirle el carnet.
-Creía que iban juntos.
-No, a este hombre no lo conocemos de nada. Se encontraba aquí cuando llegamos.
-¿Sabeís por qué ando así? -dijo el hombre-. Porque me han cortado los talones.

Llegó mi autobús y subí el primero, para mi sorpresa el hombre subió y pidió un billete para La Pobla. Se sentó al otro lado del pasillo y cuando salimos de la ciudad se encontraba dormido y a punto de caerse.
-Despierte -le mecí-. Se va a caer.
El hombre acaparaba la atención del autobús y unas señoras que iban detrás de mí hablaban sobre él.
-Cuando entró ya me pareció raro -dijo una-. No sé si está borracho o le pasa algo.
-Está borracho -les confirmé.
El autobús giró en una rotonda y el hombre se fue de cabeza a la ventana. "¡Madre de dios!", escuché. Por el pasillo se acercó una mujer y trató de despertarlo. El hombre no se enteraba de lo que pasaba y la mujer lo dejó por imposible. Pasamos junto a un control de la guardia civil y les dije a las mujeres:
-Deberíamos hacerle soplar.
Las señoras rieron.

Biografía

Podrías dejar unas flores en la calle y encender una vela, pero tendrías que inventar una biografía para alguien que no has visto en veinte años.

lunes, 26 de julio de 2010

Pereza

Tengo pereza, sólo quiero tumbarme y que una mujer me acaricie el cabello.

martes, 20 de julio de 2010

Último día

El autobús llegó con aire de jolgorio, reflejado en los niños que hinchaban mofletones en el cristal, los gritos y saltos, papeles que volaban y una profesora que intentaba poner calma, pero que había olvidado tomar tranquilizantes aquella mañana.
Nada más subir, fueron tambaleándose hasta los asientos. El conductor arrancaba en cuanto pisaban el pasillo. Era un marinero de tierra firme.

lunes, 19 de julio de 2010

El luchador

En los antiguos Juegos Olimpicos, el más famoso luchador, durante el transcurso de una pelea un adversario le saltó la mitad de los dientes. Pero él los tragó y obligó a su adversario a rendirse

sábado, 17 de julio de 2010

Azul de noviembre

Necesito alguien que haya guardado algo para mí.

lunes, 12 de julio de 2010

Con ella

Una mujer con ropa ligera y fresca porque es verano. Haciendo planes juntos. El cielo se abre y las estrellas caminan solas.

lunes, 5 de julio de 2010

Tiempo

No existe un reloj más exacto que un abrazo.

sábado, 3 de julio de 2010

Dueños

Ataría con una cuerda este cielo para que no se vaya el sol. Detendría el mundo para que no te alejes. Pero nos aburriríamos si no tenemos un fuego donde calentarnos.

Mañana

No sé a suena tu voz, a qué saben tus ojos.
Si eres mar o montaña.
Háblame, mírame, llévame en tus mareas o entiérrame bajo tus piedras.