jueves, 9 de junio de 2011

Los agentes

¿Quién elige? Editores y agentes siempre han alabado mi trabajo, pero me piden obras largas y muy pocos agentes se ocupan de representar novelas infantiles. En una carta que he recibido de un agente, me dice estar gratamente sorprendido, pero a continuación expone que la obra tiene demasiado diálogo y la cree poco comercial. Me es imposible imaginar que no haya reído y sentido un cosquilleo. No escribo pesados diálogos, como si caminara en el barro, dos o tres oraciones, todo muy rápido e inteligente. Mis obras necesitan un diálogo medido y calculado. Mis personajes están vivos y respiran. La obra se entiende y se sigue, y no comprenden el esfuerzo que supone.

No hay comentarios:

Publicar un comentario