sábado, 30 de julio de 2011

Primeros amores

Yo amaba a Elisabeth, nos habíamos conocido en el instituto y nuestros besos era tan intensos que el afecto de una lluvia mayor. ¿Dónde estará?

Fin de mes

Me ha pasado años reescribiendo un relato cuando podía escribir diez mejores. He acabado uno nuevo, me veo con fuerzas de escribir una novela, tengo una idea aunque no sé todo lo que ocurre ni he visto mover los personajes ni escuchado aún sus palabras, no me importa. Si sigo en este piso, creo que tendré algo para fin de año.

viernes, 29 de julio de 2011

Apuntes

-Tengo que aprovechar las oportunidades y estar atento. Esta mañana en el copista había una mujer rubia, pálida y hermosa. A lo mejor no la hubiera convendido para tomar algo esta tarde, pero quizá duerme sola.
-Sólo un viejo de ciudad se detendría y giraría a mirar una joven que ha pasado.
-Los turistas pasean por el centro de Valencia, como si estuvieran en la recepción del hotel. Yo paso a su lado sudoroso y sin aliento.
-Por fin he encontrado una librería cerca de casa, pero el dueño me ha dado a entender que no pierda el tiempo con "La Regenta". Según su opinión, es castellano antiguo.

jueves, 28 de julio de 2011

Video girl

Esta es una historia sobre una chica y el bar en el que ella trabaja.
Ella es una apasionada de la cultura japonesa, y la pasada noche, que no se estaba dando muy bien, entré en el bar después de un cigarrillo y me acerqué al rincón y sobre la mesa vi un pequeño cuaderno. Me di cuenta que era uno de sus cómics. Lo abrí y comencé a leer. Era el último número, una obra de Katsura, sobre una chica que hablaba consigo misma y estaba dispuesta a renunciar a su amor.
-¿Qué te ha parecido el cómic? –preguntó ella después.
-Puedo apreciarlo. Pero el amor quema, se entiende, se demuestra. ¡Esto es lo que acaba volviendo locos a los hombres!

Fotografía

Me gusta la ciudad, pero si supiera exprimiría todas las posibilidades que me ofrece. Tomaría fotos de las calles y borraría los edificios que desentonan, los cambiaría por otros, compondría mis propias manzanas y sería reconocible por su belleza, le lavaría la cara a Valencia.

lunes, 25 de julio de 2011

Iconografía

Un hecho probado es que los parches del ojo pudieron haber tenido un propósito más práctico entre los marineros y pilotos. Según el mito, para los marineros que iban a menudo arriba y abajo de la cubierta (estereotipados por el pirata que llevaba parche en el ojo), el parche servía para tener un ojo ajustado a la luz de la cubierta superior y el otro a la oscuridad para poder ir repentinamente bajo cubierta. La intensa luz del sol sobre cubierta en un barco en navegación podría requerir minutos de ajuste a la iluminación débil debajo de cubierta. Con prácticamente ninguna fuente de luz debajo de la cubierta, los marineros tendrían que confiar en una pesada adaptación de sus pupilas. En momentos críticos como el cambio del aparejo navegando y, especialmente, durante la batalla, esos minutos eran demasiado preciosos. Un cambio rápido del parche de un ojo al otro ahorró tiempo y resultó más conveniente que una ceguera temporal al ir entre cubiertas.

Es por ello que la representación tradicional de los piratas incluye un parche negro en el ojo.
WIKIPEDIA

domingo, 24 de julio de 2011

Un beso espera

Mi corazón se enamora. Felicidad en mis ojos, risa y trato con la dulzura. Deseo de verla cerca de mí, tocarla y descubrir sus secretos, su mente dormida.

Ella

No vamos al viento y ocultamos el destino.
-Es horrible, pero algo así.

lunes, 18 de julio de 2011

Habitaciones

En esta habitación todo está al revés, la cama, el escritorio y el armario. Hay madera en el suelo y no en el techo, mi silla es dura, hay cuadros bolivianos, las paredes son blancas y apenas escucho la radio. Pero es tranquila, me permite trabajar y saca lo mejor de mí. La conexión a la red me permite estar en contacto con todo el mundo. El Cedro se encuentra a dos pasos, las temperaturas no son altas y la calle siempre muestra ambiente.

domingo, 17 de julio de 2011

Patio

La nuestra es más vieja, ruidosa y poco útil lavadora. Hay una niña que habla como Raquel, los niños se parecen. Todas las mañanas hay un hombre que llama por teléfono. El fin de semana un vecino me ha molestado con su música, he tenido que cerrar la ventana y asarme de calor. He echado de menos la voz de la mujer rusa, es dulce y agradable, en un tono en el que parece siempre preguntar o sonreír.

sábado, 16 de julio de 2011

Mi barrio

Yo crecí en un barrio como este, de espaldas a la ciudad. Sus casas con sencillas, exprimidas y austeras; las calles desiertas, sin vergüenza. Los patios han cambiado, la voz de la joven rusa conocería sus vecinos, pero ya no los necesita.

Pobre de mí

He escrito un relato en una semana, unido orden y mi estilo, no deja de sorprenderme, pero aún me queda otro por terminar y luego corregir dos que necesitan un repaso. Creo que podré tenerlo para cuando acabe el verano, si las circunstancias no cambian y sigo el ritmo. Mi espalda no creo que esté de acuerdo, pero no lo puedo desandar el camino.

viernes, 15 de julio de 2011

Tardes

¿Me sentaré de viejo bajo los árboles, como si no tuviera nada que decir?

jueves, 14 de julio de 2011

Rodilla

Tengo la rodilla maltrecha, no actua de barómetro, duele igual con buen tiempo o sin él. En los momentos en los que el dolor se manifiesta, se vuelve frágil, mis piernas son como una rama seca, me siento inútil, torpe, que me hubieran arrebatato las calles por las que me gusta pasear. Llevar botas no ayuda y andar descalzo asegura que voy a pasar el verano con los pies negros, palabra.

sábado, 9 de julio de 2011

El viaje

Se va a una conferencia en Bruselas. Toma, le dije, para el viaje. Le di uno de los pocos libros que he traído. Una tempordada en el infierno, ¿de qué va? Es como las novelas de Julio Verne, hay aventuras, romance y misterio. Las letras están escritas en relieve, te faltará aliento cuando llegues al final. Ah, vale, muchas gracias.

Violencia

La situación es la siguiente: entro en un bar muy pequeño, los clientes son un grupo sencillo que me cae bien. Detrás la barra hay una hermosa rumana. Pasan los minutos, un hombre simpático y otro gruñón comienzan una competición de cerveza. El gruñón está cada vez más nervioso, mastica las olivas como pedazos de turrón. La joven rumana entra y sale, el gruñón le dirige unas palabras, busca el contacto físico.