jueves, 25 de agosto de 2011

Como la piedra se hunde en la carne

Releo viejas libretas, han tenido a bien meterlas en cajas, en vez de una habitación llena de trastos, tengo un cuarto con libros apilados, música y películas. Las libretas se parecen unas a otras, están llenas de dibujos, palabras cuyo significado desconocía, autores que deseaba leer y esbozos de relatos, éstos últimos muy detallados, como si necesitara un itinerario marcado y maletas antes del viaje.

10 cosas que hacer antes de morir

1-Vivir en una casa tranquila en la ciudad.
2-Llevar una vida más plena y satisfactoria.
3-Hacer que alguien se enamore de mí.
4-Formar una familia y llevarme mejor con la mía.
5-Tener un día perfecto.
6-Aprovechar el tiempo en todas las estaciones.
7-Rodearme de amigos y respeto.
8-No tener que dar explicaciones, mostrarme como soy.
9-Buscar la libertad.
10-Ser feliz por mí mismo.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Escritor de método o escribir frente al espejo

Otros escritores trabajan por la mañana, por la tarde van de compras o toman una copa con amigos. A mí me absorbe, es una obsesión. Como un actor no me desprendo del personaje, me destruye y consume. Es una suerte que nadie lea este blog.

viernes, 12 de agosto de 2011

Influencia

No puedo decir que fuera así como ocurriera, pero es como me gusta recordarlo. De pronto papá entraba en casa y decía: "Haced las maletas, no vamos de viaje", y pasábamos recorriendo dos semanas Europa en su coche. Otras veces llenaba el carro de la compra de helado o nos hacía quedarnos con él hablando hasta la mañana. Me dio los mejores años que una niño podía imaginar.

jueves, 11 de agosto de 2011

Desasosiego

Al final del día la habitación y la mesa están inclinadas.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Obstáculos

Me como más letras que cuando empecé, las cambio de lugar e invento nuevas expresiones, me agota la ficción. En ocasiones me asombro de las palabras que necesito para plasmar mis ideas, se vuelven extrañas, fuera de mí, como si formaran parte de otro lenguaje, dejo de ver la pantalla, lo que hay escrito.

domingo, 7 de agosto de 2011

En la ciudad

Desde que vine a Valencia habíamos querido vernos. Nos conocimos unos meses antes, en las terrazas de La Eliana. Su hermana me dio su teléfono y la llamé, tan locuaz como es ella, tuve que interrumpirla, porque no se daba cuenta que no tenía dinero.
Las siguientes veces hablamos por la red, y el lunes bajó a verme. Quedamos en los Viveros, frente al paseo de Antonio Machado. Ella venía de la estación y nos sentamos en un banco hasta que se recobró del calor. En aquellas horas no había mucha gente, un grupo de personas estaba filmando y llevaban pelucas y vestidos.
Después de que ella se recuperara fuimos a la terraza de “L’alquería”, pedimos algo fresco. Los dos recordábamos el parque y hablamos de nuestras experiencias, tras pagar las copas fuimos a ver los cisnes, ellos se acercaron, pero no teníamos pan. Luego fuimos a la parte recogida, junto a una de las entradas, le dije que antes solía venir aquí a fumar: no nos habíamos sentado cuando un joven nos pidió un cigarrillo para un porro. Al poco llegó una señora que cuidaba de unos niños, alzó a la niña y la metió en la fuente. Cuando su hermano llegó corriendo, quiso imitarla, pero la mujer no le dejó.
Mi amiga y yo recorrimos Viveros y fuimos al paseo de rosas, pero estaban secas. Dimos la vuelta por entre las mesas y llegamos a los columpios y lo que ella recordaba como una pista de patinaje.
Salimos del parque porque yo quería ver los jardines de Monforte, pero los encontramos en obras, nos dedicamos a pasear por los alrededores y contemplar los edificios. En nuestra conversación salían todos los temas, pero acabamos hablando de libros y películas. Ella admiraba que yo supiera tanto sobre cine francés, me contó su experiencia cuando maquilló a Depardieu y Delon.
Tomamos una última copa en un bar, junto a unos hombres y mujeres a que no apartaban la vista de nosotros y para los que nuestra conversación era evidente que les molestaba. Fueron cinco horas maravillosas y ella estuvo a punto de perder el tren porque no miramos el reloj.

Al vecino del 4º

A esa persona de idioma tan feo, muchas "b" y "r", desgana al hablar: entras malhumorado al ascensor, sin ganas de decir "hola", no se puede confiar en ti, porque ya no esperas nada. Cocinas a la una de la madrugada, eructas y quince minutos después rocas como un animal, gracioso, igual que si te ahogaras. Tocas el acordeón y la guitarra, no te importa poner música a las siete de la mañana, no te queda nada, eres tan triste que debes de pedir opinión a otras personas. Hablas casi tan alto como las mujeres españolas.
-Él escuchará mi tecleo.

jueves, 4 de agosto de 2011

Pausa

Todas las mentiras que me han contado las he repetido sin saber de mi error.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Dudas

Estoy escribiendo una novela y hasta ayer me parecía una tontería, ¿o es que ya me conozco? Pero no, he vuelto a divertirme. Canto para mí mismo.

martes, 2 de agosto de 2011

Bares

Me da la impresión de llevar toda la vida entrando en lugares nuevos, donde no conozco a nadie. Oigo las conversaciones y podría dar mi opinión en cualquiera, saber lo que ocurrirá hace que ahora sea impaciente.
Los demás tampoco saben quién soy, cada uno de mis movimientos llaman más la atención. Hago que el ambiente cambie, lo renuevo, aunque no todos son conscientes. Ojalá no ocurriera, me siento triste cuando nadie me conoce. Quisiera tener mi grupo y dejar de preocuparme, pasar a cosas serias.

lunes, 1 de agosto de 2011

Lunes

Hoy estoy muy dulce, por favor, ¡qué alguien me ayude!

Recursos

El diálogo en un texto es una búsqueda de realismo, pero cambia la forma. Las palabras han de ser medidas, se realiza una limpieza, tomas aquello que parte de una anéctoda y con ello recreas el Mundo. Las descripciones han de ser una fórmula de acotación, sugerente como un hombre que corre.

Cubriendo espaldas

Un hombre o una mujer no necesitan ser fuertes, están seguros de sí y no temen que se han equivocado. Han de dejar salir la persona y mirar el Mundo con avaricia.