viernes, 2 de septiembre de 2011

Errores de comienzo y todos los profesores

Sentía curiosidad por saber cual sería su opinión sobre mis poemas y la siguiente vez que nos vimos, una tarde en que la lluvia había repuntado desde la mañana, me llevó en su coche hasta un rompiente del mar, en donde las olas bramaban sobre las rocas. Sacó mi portafolios y me confesó que había disfrutado mucho con la lectura. Me señaló sus poemas preferidos y me hizo constar algo que le había llamado la atención.
-No sé mucho de poesía –dijo-. Pero creo que deberías reconsiderar estas líneas.
Me leyó un párrafo en el que había tres verbos seguidos.

1 comentario:

  1. Muchos verbos... aunque ya se sabe, lo importante es la forma...

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