lunes, 24 de octubre de 2011

No olvido

Una vez propuse en mitad de una borrachera que el grupo de amigos expusiéramos los defectos de los demás. Estuvieron de acuerdo y empecé yo. Inspirado por el alcohol, oyeron un relato que ni siquiera recuerdo, pero que los que entonces habían considerado compañeros utilizaron para hablar mal a mis espaldas, aunque nadie me lo reprochó en el momento ni en siguientes reuniones, me enteré en una conversación de rebote. La trascendencia de aquella noche quedó diluida, pero no los hizo mejores ni yo aprendí con el escarmiento.

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