martes, 29 de noviembre de 2011

El patio

Gracias al robo del pantalón me he hecho un nombre en la finca, alguien identificable al que le ha ocurrido algo que a todos afecta. Me ofrecen naranjas y conversación, me preguntan si ha aparecido, ésto último demasiado a menudo, elude cualquier otro tema.

9 comentarios:

  1. A los percances siempre se les acaba poniendo rostro, sobre todo cuando son adversos.

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  2. Pero quién es el ladrón? tú?... ains... me perdí! jejej
    Besos
    Cita

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  3. Bueno...lo cierto es que a veces tienen que ocurrir cosas así para pasar de la nada al todo.
    Y es que ir sin pantalones tiene su aquel,jejejej
    Besos.

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  4. Pobre chico, ¿tan mal está sin pantalones? Si hasta le dan naranjas, jejeje.

    Un abrazo,

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  5. Me los robaron del tendal, hablaba de ello hace unas entradas.

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