viernes, 27 de abril de 2012

He acabado mi novela (después de ocho meses), me queda por delante un duro trabajo de corrección.

jueves, 19 de abril de 2012

Matrimonios, lenguas, pobreza, tristeza

He pasado unos días en casa de mi madre. Ella asiste a cursos de cerámica y tiene una buena relación con el profesor. La llama a casa y cuando cojo el teléfono me pregunta si está Neus en casa (Neus es el nombre en valenciano para el suyo, Nieves), aunque no es todo, aunque yo le hablo en castellano, él lo hace en valenciano. He conocido irreductibles como él a lo largo de vida, aquí en el este. Pero el cambio de nombre sólo lo recuerdo en mi padrastro, que al poco de salir con mi madre, como si necesitara aferrarse a algo que ella no tenía, también empezó a llamarla Neus. Aunque él fuera de Galicia y no hablara una sola palabra de valenciano.

miércoles, 18 de abril de 2012

Llegada

Llegue anoche y en esta casa los hombres están desesperados. A medianoche miraban en la red páginas para relaciones esporádicas.
A mí tampoco me va demasiado bien. Llegué de La Eliana sin ver a quien quería. Quizá nos encontremos el lunes. Necesito un signo claro.

jueves, 12 de abril de 2012

Jueves

No me apetece trabajar, sólo estar en calle. Estaría haciendo fotos, recorriendo el centro, entrando en las tiendas, sucumbiendo a los caprichos. Empezaría yendo al cine luego me pasaría por una librería y acabaría cenando en la playa. Me falta tan poco para cumplirlo, he sido bueno por demasiado tiempo. La casa se me cae encima. Me detendría en un bar a hablar con extraños, pondría nerviosos a todos los que estuvieran dentro. Aunque si me preguntas qué es lo que realmente deseo, es estar con ella, apaciguaría mi sed. Es posible que Elder y yo salgamos esta noche, no sé qué saldrá de todo esto, los dos estamos tristes.

martes, 10 de abril de 2012

Introspección

Soy extremadamente hermoso, pero he dejado de creer en mí; me falta confianza. He pasado muchos años sin hablar, sólo discutiendo en riñas surrealistas. Soy sensible y encantador, tengo cultura, pero, si no estoy cómodo, parezco un idiota. Necesito no pensar, entonces sale como una cascada toda la fantasía y dulzura que llevo dentro. Si vas conmigo al cine y me preguntas a la salida qué me ha parecido el film, puede que sepa analizarlo con claridad, pero es miedo. Me preocupa mucho lo que soy ahora, pero siempre he sido así, ya me pasaba antes. Lo dicho, me falta lanzarme, tropezar y levantarme. Muchos de mis conocidos saben de lo que soy capaz de hacer, hace falta que yo lo crea. Es triste que tenga que pedir. No me di cuenta que estaba viviendo junto a alguien que me destrozaba. Espero, algún día, haberlo olvidado. Hoy me muevo fogonazos, mañana...

sábado, 7 de abril de 2012

Teresa

Con Teresa, que vive en el piso de arriba y con la que me llevo bien, me crucé el otro día en la calle y nos paramos a hablar. Es una mujer de cincuenta años, que ha vivido mucho años en la finca y que cuando he tenido un problema he ido a que me aconsejara. Cometamos lo bien que se está ahora en casa, sin el ruido que hacían los gitanos, a los que al final lograron echar, o se fueron ellos por sí solos, no lo sé bien. Yo le comenté, puesto que de ruido hablábamos, que a las horas de las comidas escuchaba un matrimonio discutir, no por la molestia, si no porque alguien debería de aconsejarles. Ella me dijo que el marido era muy desagradable, que en las reuniones de vecinos veía dónde podía pinchar, pero yo le contesté que me parecía que era ella la que le buscaba, porque lo manejaba a su antojo, pero no me quiso creer. Según su opinión, es el marido es que hace que estalle. Pero yo, que los oigo, no estoy seguro de que sea así. Siempre, y lo he dicho aquí, me ha parecido que ella, por mucho que él grité, le hace callar cuando quiere y simplemente son dos personas que no se soportan y que no tienen nada en lo que apoyarse.

Impresión

Soñé que me encargaban un trabajo de fotógrafo, me trasladé hasta allí, pero mi máquina era lenta y hacía ruido cuando disparaba, por lo que todos aprovechaban para posar. El resultado: unas fotos ridículas. Decidí en ese momento que necesitaba una cámara nueva.