martes, 22 de enero de 2013

Martes

Me he reconciliado con mi casa (que no he convertido en un hogar) ahora no quisiera salir nunca de ella. Disfruto escribiendo, con la paz que tengo. Mi trabajo es menos pesado. La novela me tiene enamorado (estoy en un punto en el que estoy dotándola de sentimientos, alma y corazón).

2 comentarios:

  1. Osea que eres ese dios que tus personajes esperan.
    Un hogar es allí donde un@ se encuentra como tú acabas de describir.
    :)
    Besos.

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  2. Lo dejo en un Dios menor (uno mejor no lo pasaría tan mal).
    Me encanta mi casa, pero me gustaría verla más animada.

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