miércoles, 30 de enero de 2013

Tendales, apoyos, un viento sordo

Hoy vino Isvari, la dueña del piso, está viviendo en un pueblo de Madrid, con unos cien habitantes, la mayoría ecologistas, con los que proyectan planes para la comunidad. Trabajan para todos, intercambian favores, se ayudan, crecen, sueñan. Recuperan un pueblo que estaba desapareciendo, comparten pisos, hay mucha gente que quiere instalarse con ellos.

2 comentarios:

  1. Que bien este tipo de actuaciones son la que nos hacen soñar que algo se está moviendo, hay conciencias que están actuando en lugar de tanto quejarse

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  2. Esos pueblos tienen encanto , no me extraña nada.

    Saludos.

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