domingo, 7 de abril de 2013

Siempre que la veo, no me saluda, es capaz de pasar a la otra acera. Yo quisiera conocerla, ser uno de sus amigos.

3 comentarios:

  1. talvez debas tropezarte con ella, pedirle disculpas, hacerte el caballero... e invitarla a un café o un helado... la cosa es atreverse.

    ResponderEliminar
  2. Te tiene miedo, a saber qué les has hecho.jjaja

    ResponderEliminar