jueves, 13 de junio de 2013

El ventilador a tope, la lámpara de techo se mueve como una mosca. NO QUIERO QUE ESTE AÑO QUE LLEGUE EL VERANO

lunes, 10 de junio de 2013

Mis vacaciones ideales son al estilo Robinson Crusoe; naufragar con mi familia y abastecernos de cuanto necesitemos con una navaja suiza.

sábado, 1 de junio de 2013

Yo tenía una novia, y lo dijo en el sentido de Isak Dinesen en "Memorias de África", cuando dice: Yo tenía una granja en África, al pie de las colinas de Ngog". Ella y yo éramos fumadores y, después de besarnos durante horas, hacíamos una pausa para encender unos cigarrillos. Nunca supieron tan buenos.

En Madrid, el destino que se dirigía, en el número 17 de la calle Rubia, Susana Córcoles marcaba al teléfono.
-Diga –contestó una voz de hombre.
-Soy yo, David.
-¡Susana! ¿Cómo has conseguido este número?
-¿A ti qué te parece? ¡Desapareciste sin decir palabra!
-Necesitaba cortar lo nuestro, compréndeme.
-¿Y no podías habérmelo dicho? Al menos me merezco una nota en la que me digas: Deja de molestarme, no me interesas.
-No soportaba la idea de enfrentarme a ti.
-¿Sabes?, al final has resultado ser como el resto. Todavía no he conocido un hombre lo suficiente dulce, pero sí muy imaginativos. Y yo soy muy real.
-Susana...
-No, déjalo.
Susana colgó. Recorrió el pasillo y pasó frente al espejo, estaba desnuda, su piel era blanca, marcada por lunares como una constelación. Se sirvió un trago y volvió a coger el teléfono