miércoles, 2 de octubre de 2013

Sueño con frecuencia con Noruega, solo porque conocí a alguien de allí. Casi siempre me acerco por el círculo polar, estoy por el sur pero acabo en el norte, como si la quisiera toda para mí; me atrajera con una misteriosa fuerza. Por entonces, cuando conocía a esta persona, apenas sabía nada del país, era impersonal, pero lo llenó con su presencia; era su hogar y su lengua. Ella no se portó muy bien conmigo, y yo pude haberla amado sin miedo. Todo ha pasado, no volveremos a vernos, aquel tiempo ha quedado muy lejos. Pero yo sigo las noches acercándome a tierras vikingas. Son sueños felices, que me gusta tener. Si ella lo supiera, se reiría. O tal vez no. Cuando me hice una cuenta en facebook, la busqué, todavía no tenía una foto y no recordaba mi nombre. Intercambiamos un par de mensajes, pero, cuando supo quién era, interrumpió la conversación. No obstante, no preguntes cómo sé que cuando yo cambio mi foto de perfil, ella hace lo mismo. O, al menos, lo hizo un tiempo. Por lo que supe después, cuando ella y yo dejamos de vernos y pensaba que no volveríamos a cruzarnos, en unos días muy confusos y que supusieron mi final, regresó a Valencia al cabo de poco y estudió filología española. Me pregunto si me buscó, me hubiera gustado.

2 comentarios:

  1. Mejor olvidar que pensar en lo que pudo pasar.

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  2. No pienso en ella, solo sueño con Noruega. La verdad es que aquí hay suficientes mujeres para desvelarme.

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